23 febrero, 2018

Islandia (Europa). La tierra del fuego y del hielo. Segunda parte.

Tras las fiestas navideñas, vuelvo a la carga, con fuerzas renovadas en este nuevo año 2018, y aquí me tenéis nuevamente, redactando otro artículo viajero (segunda parte dedicada al país insular de Islandia).

Como ya avancé en la primera parte, está vez me centraré en las auroras boreales.

Antes de proseguir sí quisiera deciros que, a mí, particularmente -que he tenido el privilegio de haberlas visto en Islandia y con anterioridad en Noruega- me gustó mucha más la única que pude ver en Noruega que las que he avistado en Islandia.

   Algo que debemos saber acerca de las auroras boreales es que, desde el planeta Tierra, no es posible avistarlas salvo que estés en países o zonas cercanas al Círculo Polar Ártico o por encima de él. Por tanto mira en un globo terráqueo cuáles son esos lugares.

La contrapartida a la aurora boreal (o aurora polar) también llamada “Luces del Norte” es la aurora austral (Luces del Sur). Los avistamientos de éstas son más complicados; y para ello has de viajar hasta el Círculo Polar Antártico.

El posicionamiento correcto para avistar auroras boreales no es el único dato importante a conocer: ¿qué es una aurora boreal y por qué se produce? o ¿Cuál es la fecha idónea para divisarla? Son interrogantes a desvelar. Y por supuesto, es lo que haremos de inmediato.

¿Qué es una aurora boreal?

   La aurora boreal debe su nombre al término “Aurora Borealis” que fue con el que la bautizó el astrónomo italiano Galileo Galilei en el año 1619.

Aurora es en honor a la diosa romana del amanecer y Borealis (Boreas) por el dios griego del viento del norte.

Designada por algunas gentes como “El secreto de las luces del Norte” es un bello fenómeno que nace de la actividad solar. Resulta de la interacción de partículas solares (viento solar) con la capa superior de la atmósfera. El astro desprende partículas con mucha energía (iones, protones y electrones) que viajan a ráfagas por el espacio a una velocidad de trescientos veinte a setecientos kilómetros por segundo y entran en contacto con el campo magnético de la Tierra. Llegar a las capas más altas de la atmósfera les lleva entre 60 y 120 horas.

Los polos son los que reciben esta energía. Cuando las partículas entran en contacto con la atmósfera y chocan con sus gases se produce un brillo intenso, creando así lo que conocemos como “auroras”.

Azules y rojizas, predominan las de color verde.

La mejor época para avistar auroras boreales en Islandia.

   De octubre a febrero son los mejores meses para divisarlas ya que es cuando hay más oscuridad en el país.

Para que aparezcan en el cielo han de darse un par de condiciones meteorológicas favorables: durante todo el día debe de haber mucha actividad solar y éste debe estar despejado de nubes.

También debes saber que si hace frío, la aurora boreal se mostrará muy espectacular.

Historias, mitos y leyendas acerca de las auroras boreales.

   Quizá donde más leyendas se hayan vertido sobre la aurora boreal sea en la zona de La Laponia. Los indígenas del pueblo Sami dicen que las auroras boreales son espíritus de antepasados desaparecidos violentamente. Los esquimales de Groenlandia consideran que son las almas de los que fallecen cuando suben al cielo. En algunas partes de Estonia afirman que son chorros de agua que expulsan las ballenas. En Finlandia la llaman “El fuego del zorro”. Allí piensan que son chispas que provocan los rabos de estos animales cuando al golpear la nieve la levantan. Y el pueblo de los inuits cree que son el reino donde viven sus familiares fallecidos: si las luces se agitan con rapidez significa que los difuntos están tratando de contactar con los vivos.

Contratación de la excursión.

   Podrás contratarla por Internet desde España, en una de las Oficinas de Turismo o en la recepción de tu hotel.  Mi recomendación -no solo para esta excursión sino para todas las que quieras realizar- es que la contrates directamente con personal de tu hotel ¿Por qué? Porque las que ofertan en las Oficinas de Turismo tienen precios desorbitados (concretamente esta excursión costaba casi el triple) y para más inri, hablando de ésta en concreto, quizá no te de las mismas posibilidades que la del hotel. Me explico: al ser la aurora boreal un fenómeno atmosférico nadie te va a garantizar que la ves. Y de no llevar contratada la posibilidad de salir dos noches a buscarlas corres el riesgo de no ver ninguna.

La excursión que contratamos nosotros nos costó 59 euros, por persona, y nos permitía salir las dos noches, independientemente que la primera ya la hubiéramos visto.

El total de auroras que avistamos fueron cuatro (tres la primera noche y una la segunda); sin embargo, debo hacer ciertas matizaciones. Algunos guías darán por válido el avistamiento de auroras, aun cuando solo veas una leve línea blanquecina surcando el cielo. Y es aquí donde tendrás el problema, pues de no haber contratado la excursión que asegura dos salidas nocturnas, no tendrás opción de verla y habrás invertido un dinero en vano… Aparte de la gran desilusión, obviamente.

¿Cómo saber que esa leve línea o surco es realmente una aurora? Sácale una fotografía, si en la imagen esa línea o surco tiene un color verde inapreciable, es una aurora… Pero, pero, no has ido hasta Islandia para conformarte con esto, no. El guía, esa levedad, te la “venderá” como tal. Sin embargo, te aseguro que eso no es una auténtica aurora boreal.

Las auroras son maravillosas; mágicas. Así que hasta que no veas en el cielo una especie de humareda blanca, que finalmente se vuelve verde, no habrás disfrutado, en todo su esplendor, de una.

No te lleves a engaños, ni te decepciones.

Estoy convencida que habrás visto imágenes tremendamente impactantes de auroras (tanto boreales como australes). Bien, debo advertirte: sino todas, casi todas esas imágenes han sido retocadas (con photoshop). Las fotografías de auroras, con colores sumamente brillantes y tan bonitos… No son reales.

El ojo humano no puede captar sus verdaderos colores; en cambio las cámaras fotográficas sí. (Para que puedas hacerte una idea al artículo le acompañan algunas de las tomas que hicimos).

Como ya indiqué nosotros, en Islandia, vimos cuatro: la primera era “una línea leve”. La segunda… Bueno, echándole mucha imaginación, veías “algo”. La tercera sí mereció la pena. Y la cuarta y última fue magnífica.

   Una de las peculiaridades de los avistamientos de auroras es que hay que tomarlo como una aventura.

La excursión va a durar entre cinco y seis horas. Te recogerán en autobús, en tu hotel, entre las ocho y ocho y media, y llegarás a las tantas de la madrugada con el cuerpo molino y medio congelado.

Y como hay que buscarlas, es posible que, bien el guía o el propio conductor, paren de repente, en medio de ninguna parte, y den la orden de bajar. Porque justo, ahí, podrás avistar una aurora.

Te llevarán lejos de la ciudad y de las luces artificiales. Irás a zonas despobladas y oscuras. Cuando estés allí, tómate las cosas con calma y ten paciencia.

Consejos prácticos a la hora de realizar la excursión.

   Abrígate bien. Ponte ropa térmica, gorro, guantes y bufanda.

Es indispensable llevar una buena cámara de fotos y un trípode. Por experiencia personal el trípode es esencial. Las bajas temperaturas en la nocturnidad van a condicionar: desde que aprietes el botón de disparo hasta que la cámara tome la fotografía pasará un tiempo que oscilará entre los 30 y 45 minutos. Si tu cámara no está fija al trípode la fotografía saldrá movida.

   Estás ante un espectáculo natural único. Disfruta del momento.

Y céntrate… Porque del mismo modo que la aurora boreal aparece…. Desaparece.

Sé que vas a estar muy pendiente de tu cámara (con el teléfono móvil también la podrás fotografiar) y claro, si por estar demasiado pendiente de la cámara no vas a mirar al cielo…

Deja la cámara fija, posiciónala hacia arriba y ve dando al botón de disparo. Una vez que hayas comprobado que estás sacando fotografías a la aurora, olvídate de la cámara (salvo para presionar el botón cada vez que consideres).

Ah, ni te molestes en hacer vídeos, al menos con el móvil, no se verá nada.

   La mágica experiencia es más grata si estás acompañada de las personas que amas. Aunque… Hay otra cosa muy importante que debe acompañarte: La Suerte.

Enlace para el seguimiento y las posibilidades de poder avistarlas.

http://www.vedur.is/

Desde este enlace podrás ir controlando, siempre que gustes, la probabilidad de verla. De 1 al 5 la probabilidad más alta de avistarlas es el 5.

¿Os cuento una cosita? Esta aplicación no es del todo fiable puesto que el segundo día (que fue cuando vimos la aurora más espectacular) marcaba un 1.

Se me olvidaba deciros algo: los responsables de esta excursión se guían por este tipo de aplicaciones. Cierto es que no pueden garantizar que las veas pero en el supuesto de que consideren que esa noche “las luces no estarán encendidas” anularán la salida.

No tengo claro cuáles son las condiciones de las excursiones. La que contratamos nosotros, en caso de no salir esa noche por esta circunstancia, te avisaba y permitía salir otra noche.

Independientemente de con quién contratéis esta excursión, tener en consideración todas estas cuestiones.

Para vuestra tranquilidad concluyo diciendo: las agencias que organizan esta excursión saben de su importancia para el turista y tienen muchísima experiencia en lo referente al avistamiento de auroras. No os agobiéis, ellos harán todo lo posible para que nadie se quede sin su “aurora boreal”.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

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