ESTER SIN H: ¿Merece la pena utilizar los servicios de Wedding Planner?

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Planificar, preparar y organizar una boda puede ser todo un reto. Con tantas decisiones que tomar, plazos que recordar, presupuestos que tener en cuenta y rutinas diarias, no todo el mundo tiene la capacidad y el tiempo para llevarlo todo a cabo

Al contratar un wedding planner, ya no es necesario preocuparse por lo que hay que hacer. ¿En qué consiste esta colaboración, dónde encontrarla y qué hay que tener en cuenta?

ESTER SIN H, wedding planner en Madrid, analiza algunas ideas de cómo es trabajar con un organizador de bodas, para que la toma de decisiones sea más fácil.

¿Qué es un wedding planner?
Un wedding planner es una persona encargada de organizar toda o parte de la ceremonia de una boda. Esto significa que puede ser responsable desde la fase de planificación hasta la ceremonia y la recepción, si los novios lo desean.

Sin embargo, la planificadora de bodas no es sólo una asociada, sino un «amiga» que ayudará a la pareja a navegar entre las necesidades, expectativas y el presupuesto establecido.

La filosofía, la empatía, la organización y el servicio de primera clase deben estar incluidos en los servicios de un wedding planner profesional.

¿Cuáles son las responsabilidades de un wedding planner?
La profesión de organizador de bodas implica una gran responsabilidad y disciplina. Una boda y un banquete son una celebración única en la vida, así que tienen que ser perfectos.

La organización de una boda conlleva mucho estrés ya que pueden surgir muchos imprevistos. Al mismo tiempo, los organizadores de bodas tienen que ser creativos y aportar ideas sobre numerosos detalles, como la decoración. Por ello, es muy importante que exista una confianza total entre un wedding planner y la pareja.

¿Cuál es el alcance de los servicios de un wedding planner?
Un organizador de bodas es alguien que no sólo se ocupa del cronograma de la boda, sino que también está atento a las siguientes etapas de planificación y presta atención a cada detalle.

Gran parte del trabajo consiste en buscar, seleccionar y presentar ofertas de proveedores, así como de negociar las condiciones con ellos.

Hay una gran actividad en el ámbito de todos los servicios:

– Invitaciones de boda y papelería

– Ramo de novia

– Maquillaje y peluquería

– Anillos de boda

– Banda y DJ

– Fotógrafo

– Decoración de la iglesia y del salón de bodas

– Vestido y traje de boda

– Tarta de boda

– Regalos para los invitados

– Confirmaciones de llegada de los huéspedes

Aparte de los servicios típicos y de la cooperación con los proveedores, un wedding planner también puede estar presente en la boda y en el banquete y comprobar que todo va según lo previsto y que no hay retrasos ni situaciones inesperadas.

¿Cómo debe ser el primer contacto con un wedding planner?
Por lo general, se trata de una reunión en la que se discuten todos los asuntos, el alcance de los servicios, los precios y temas concretos.

La primera reunión suele ser sin compromiso, por lo que merece la pena prestar atención a cómo se desenvuelve la wedding planner, qué temas toca y hacer todas las preguntas posibles. De este modo, resultará más fácil percibir si se encuentra en la misma onda y si tiene un sentido compartido del estilo y el enfoque que se quiere dar a la celebración.

Esto es muy importante, ya que desde el momento en que se firme el contrato, el wedding planner será la persona con la que se mantenga el contacto.

Cooperación con una wedding planner: ¿parcial o total?
Durante la primera reunión hay que tener preparado el alcance de los servicios que la pareja desea contratar.

Sin embargo, no es aconsejable ceñirse a una lista, sino escuchar a la wedding planner, ya que puede que no suponga una gran diferencia contratar una tarea extra que puede suponer un gran ahorro de tiempo o estrés.

La primera reunión es de gran importancia, después de la cual la mayoría de los organizadores de bodas preparan una oferta a medida para satisfacer las expectativas y necesidades individuales de las parejas.

Casi todos los organizadores de bodas se encargan de la organización completa de la ceremonia y el banquete, así como de la asistencia a la misma. En ambos casos, es mejor acordar el alcance exacto de los servicios antes de firmar el contrato.

– El servicio completo es ideal para parejas ocupadas, parejas con niños pequeño o parejas con otras tareas que no les permiten ocuparse por completo de la boda. También es una solución perfecta para las personas que viven en el extranjero y no conocen la realidad de los precios in situ y no quieren operar a distancia.

– El servicio parcial depende de la cantidad de responsabilidades que se desean confiar al wedding planner. Además de participar en la organización de la boda, también pueden ayudar a los novios con la preparación y decoración del lugar.

En resumen
Trabajar con una wedding planner es, sin duda, una opción a tener en cuenta. Incluso si no se quiere optar por una asistencia integral, sin duda aliviará de los asuntos que más tiempo consumen, permitiendo que los novios puedan dedicar el tiempo a otros preparativos.

Tendencias para 2023
Cuando una futura pareja ha fijado la fecha de la boda y empieza a fantasear sobre cómo se estructurará la boda, a menudo no tiene una idea clara de todos los aspectos que hay que tener en cuenta y de todas las elecciones que hay que hacer antes de llegar al gran día.

Una boda, tanto si se trata de una ceremonia íntima como de un gran acontecimiento, es un evento de gran importancia y merece celebrarse como es debido, sobre todo con la decoración adecuada.

El día de la boda, los novios se merecen vivir un cuento de hadas de amor completo, y los accesorios y la decoración son una gran manera de catapultarlos a ese sueño.

Mise en place es una expresión francesa que se utiliza para referirse a la preparación previa del servicio en la sala. Significa literalmente «poner en su sitio» y se refiere al montaje completo de la mesa.

La mise en place es, por tanto, la fase previa de «vestir» las mesas, que luego se enriquecen con decoraciones y arreglos florales personalizados.

En continuidad con lo que se ha visto en las bodas de los últimos meses, también en 2023 los arreglos conservarán ese aspecto natural, sencillo y espontáneo que tanto gusta a los novios. Los materiales naturales como la madera, el yute o la paja seguirán dominando los arreglos florales, enriquecidos con flores silvestres frescas y fragantes.

La mise en place también seguirá esta línea y, por tanto, será más sencilla e informal, desarrollada en mesas «desnudas», de madera y sin mantel, con tarjetas de sitio artesanales o personalizadas, para un evento perfecto de estilo country chic que no renuncia a toques de elegancia y refinamiento.

Fuente Comunicae

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